Él la contemplaba todos los días, cómo brillaban sus ojos cuando resplandecía el sol. Cómo se mecía su melena con la más leve brisa, y cómo se sonrojaban sus mejillas cuando sonreía.
A sus ojos, ella era perfecta.
-Me pregunto por qué nunca das muestras de cariño a los demás.
-¿A qué viene eso?
-"Te quiero", "te echo de menos". ¿Es que no aprecias a nadie?
-"Te quiero" es algo que, simplemente, me reservo para la chica adecuada. ¿Crees que es malo?
-No creo que haya que mantener ningún tipo de relación amorosa para poder decir "te quiero". Es decir, yo quiero a muchas personas, independientemente de que las quiera como amigos o como novios, ¿entiendes?
-Yo no lo veo así..
-Te quiero.
-¿Qué-?
-Te quiero, te quiero, ¡te quiero!
-N-no seas tonta.
-¡Qué imbécil! ¡Dímelo, dímelo!
Ambos rieron en complicidad, y siguieron hablando de nimiedades. A ella le gusta él, a él le gusta ella; todos los saben, menos ellos. Él, aunque tímido, cambió de opinión unos días más tarde.
Caminando bajo la lluvia, hundiéndose en la hierba embarrada con cada paso.
-Al final tenías razón, x. ¿Qué más da en qué términos se diga? La gente se queja de que "te quiero" cada vez tiene menos significado, pero tú tenías razón, ¡se puede querer a tanta gente..! de una forma, u otra, siempre hay un aprecio, la gente que te rodea siempre tiene un significado para ti.
Debí haberme dado cuenta entonces. En realidad, hace mucho tiempo.
Bajó un poco la cabeza mientras seguían cayendo las gotas por su frente. Leyó.
-Tus familiares y amigos no te olvidan.
Bajó más la cabeza y se inclinó sobre la fría roca.
-Te quiero.
Te quiero, te quiero.
Dímelo.
Joder, dímelo..
<Con el tiempo aprendes que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, que extrañas, que necesitas, ante una tumba, ya no tiene sentido.>
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